Nunca es tarde para cumplir tus sueƱos
- MarĆa JosĆ© Cendón Cordero
- 27 ago 2025
- 2 Min. de lectura
Alguien a quien admiro mucho suele decir que cuando te olvidas de ti mismo es cuando encuentras la verdadera felicidad. ”Qué cierta y maravillosa forma de pensar, de vivir!
Cuando hacemos una pequeƱa pausa en nuestros dĆas llenos de actividades y le hacemos un espacio a nuestras āapretadas agendasā, llega ese pequeƱo, pero al mismo tiempo tan importante, momento de decir: āSĆ puedoā.

Sà puedo hacer una pausa, sà puedo mover mis actividades y dejar de pensar en lo que tengo que hacer. Entonces miré a mi alrededor y salà de mi mundo.
Fue asĆ como aceptĆ© la invitación de ir como voluntaria a un viaje a la playa, para que cuatro pequeƱos conocieran el mar y ayudar a cumplir su sueƱo. Pero lo que ellos no sabĆan es que Dr. Sonrisas estaba cumpliendo el mĆo, ya que ha sido una de las experiencias mĆ”s increĆbles de mi vida.
Desde el primer momento me hizo muchĆsima ilusión pensar en esas caritas sonrientes disfrutando por primera vez de la playa y olvidĆ”ndose, por un momento, de todo lo que han padecido.
Me dio miedo no cumplir con las expectativas que tenĆan los niƱos, o pensar que, a mis 50 aƱos, serĆa demasiado tarde para lograrlo. Pero me di cuenta de que nunca es tarde para hacer lo que te nace del corazón. Tuve el privilegio de cumplir el sueƱo de los niƱos de conocer el mar.
SĆ© que ellos disfrutaron de una experiencia Ćŗnica, pero para mĆ fue un viaje lleno de momentos que me colmaron el alma.
AĆŗn no sĆ© escoger cuĆ”l fue mi momento favorito: desde la llegada al aeropuerto con tanta ilusión, sus caritas de emoción al subir al avión por primera vez, la impresión que se llevaron al ver el hotel, la alegrĆa de sentarse en un restaurante a comer lo que quisieran y ya ni decir del momento en que jugaron en la arena y sintieron las olas del mar.
En cuatro dĆas aprendĆ a ver las cosas con otra perspectiva y a darme cuenta de que la verdadera felicidad estĆ” en apreciar cada momento. Esos cuatro pequeƱos, junto con sus mamĆ”s, me enseƱaron a encontrar la alegrĆa en lo que para nosotros ya es tan cotidiano, a comprender que los problemas no son tan grandes como pensamos, que lo mĆ”s bonito de la vida es justamente lo mĆ”s sencillo y que no hay que temer al futuro, porque entonces dejamos de disfrutar todo lo que hoy tenemos.
Gracias a Dylan, Santi, LucĆa e Iker por contagiarme su alegrĆa por la vida, a Diana, Yobana, Brenda y Ara por dejarme entrar un poquito en sus vidas y enseƱarme que, a pesar de lo duro que estĆ© el camino, siempre hay un motivo para sonreĆr. Ā”Que Dios los bendiga siempre!
Gracias, Montse, por pensar en mà para este sueño, eres la mejor maestra para lograr tanta magia, a Dr. Sonrisas por este regalo tan grande que marcó mi vida y por ser el medio para que pueda seguir aprendiendo a dar y recibir momentos tan felices.
